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hombres con rinoplastia

Hombres con rinoplastia: antes y después del tratamiento

Certificado por Dra. Josefina Royo de la Torre

Gracias a la evolución que va sufriendo la sociedad, cada vez son más los hombres que deciden acudir a un centro estético con el objetivo de mejorar su imagen, sentirse más jóvenes y verse mejor que nunca. Los hombres con rinoplastia ya no son algo extraño ni difícil de ver.

De hecho, entre las operaciones más demandadas por el público masculino actualmente está la rinoplastia. Hay que tener en cuenta las diferencias anatómicas que se pueden encontrar entre una nariz masculina y otra femenina, pero el proceso es similar.

Si quieres descubrir los resultados que te puede ofrecer esta intervención, ¡sigue leyendo!

Rinoplastia masculina

La demanda de la rinoplastia  ha ido creciendo poco a poco por parte del público masculino. Además, han ido evolucionando los motivos que llevan a los pacientes a plantearse esta operación.

Antes, las razones principales que llevaban a los hombres a someterse a esta intervención eran más bien problemas funcionales o traumatismos que hubieran modificado su aspecto original. Con el objetivo de mejorar los problemas respiratorios que esto les pudiera ocasionar se sometían a una rinoplastia.

En los últimos años han crecido las rinoplastias que se realizan esencialmente por motivos estéticos, incluso si también se hacen cambios funcionales que mejoren la función respiratoria del paciente. 

Pero, ¿qué es lo que busca el público masculino al pasar por una rinoplastia?

Además de mejorar la funcionalidad, entre los objetivos principales se suelen encontrar la masculinización del rostro, la corrección de ciertas imperfecciones, la búsqueda de la armonía con sus rasgos faciales y, sobre todo, la naturalidad en los resultados de la intervención.

Proceso: ¿cómo se hace una rinoplastia?

En primer lugar, un cirujano experto debe valorar cada caso de forma individual y hará un estudio del paciente, su anatomía y las necesidades que tenga. 

De cara a la realización de la intervención, hay que mencionar la existencia de dos formas para abordar una rinoplastia: realizar una rinoplastia cerrada o una abierta. La elección de una técnica u otra se decidirá dependiendo de las necesidades del paciente y del tipo de cambios que quiera realizar en su nariz.

En IML apostamos por el uso del bisturí ultrasónico y realizamos rinoplastia ultrasónica en la mayoría de las intervenciones de rinoplastia. Permite realizarlas con mayor precisión y además favorece una menor inflamación y hematomas  que son marcadamente menores. Esto permite que la recuperación sea mejor y más rápida. 

Nueva llamada a la acción

Recuperación de la operación

Gracias a la técnica de bisturí ultrasónico que usamos en IML, la hospitalización tras la intervención no es necesaria. El paciente puede irse a casa al finalizar la operación y eliminar la anestesia que se le haya puesto.

La recuperación con nuestra técnica es, en general, más rápida y menos dolorosa. El traumatismo que sufre la nariz es menor, por lo que la inflamación y los hematomas que aparecen después de la intervención y que dificultan la recuperación también lo son. 

Habitualmente el cirujano recetará al paciente una terapia de antibióticos de forma preventiva, antiinflamatorios y analgésicos para pasar los primeros días con las menores molestias posibles.

Dependiendo del tipo de rinoplastia que se haya realizado, el paciente podría tener que llevar durante varios días una fijación externa. Estas fijaciones se ponen si se han modificado las partes óseas de la nariz.

Hay que evitar los ejercicios bruscos y de contacto durante las primeras semanas después de la intervención, al igual que el sol directo y las comidas copiosas. También es recomendable dormir con la cabeza más levantada de lo habitual.

Resultados

Finalmente, ¿qué resultados se pueden esperar de una intervención satisfactoria de este tipo en el público masculino?

El dorso nasal quedará recto, aportando así a la nariz más carácter y más potencia, masculinizando los rasgos generales del paciente. El ángulo que se forme entre la punta de la nariz y el labio superior no será mayor de 90-95º, para que la nariz no quede demasiado respingona. 

La nariz se verá recta de frente, siendo los orificios nasales apenas visibles. La punta no será tan redondeada como en las mujeres y también será más ancha.

Todos queremos mejorar nuestro aspecto físico y vernos mejor. Ya han quedado atrás los días en los que solo las mujeres se ponían en manos de un profesional para mostrar la mejor versión de sí mismas.

¿Aún tienes preguntas? En IML somos expertos en cirugía estética y tenemos más de 20 años de experiencia para acreditarlo. Contacta con nosotros y te asesoraremos sin problema.

¡Te ayudaremos a despejar todas las dudas!


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