Hiperhidrosis: tipos, causas y tratamiento

Hiperhidrosis: tipos, causas y tratamiento

La hiperhidrosis es una afección más frecuente de lo que parece. Cuando la sudoración excesiva supera la necesidad funcional del organismo, la mayoría de nuestros pacientes refieren que esta alteración genera incomodidad y, en muchos casos, un alto impacto en su calidad de vida.

El Dr. Javier Pedraz, Dermatólogo experto de IML Clinic con más de 20 años de experiencia, te explica qué es la hiperhidrosis, cuáles son sus tipos y sus causas y qué tratamiento es el más eficaz para recuperar el control sobre la sudoración. ¡Continúa leyendo!

¿Qué es la Hiperhidrosis o el exceso de sudoración? 

La hiperhidrosis es el exceso de sudoración o transpiración excesiva que se produce de forma espontánea, sin ser causada por temperaturas altas o por situaciones de tensión física o emocional“, explica el Dr. Javier Pedraz.

Es una sudoración que surge sin motivo aparente, en situaciones cotidianas en las que no sería normal una transpiración tan intensa. Por ejemplo, estando en ambientes frescos o sin haber realizado ningún esfuerzo físico.

La hiperhidrosis se presenta con más frecuencia entre los 25 y los 64 años y, en un 40% de los casos, suele haber algún familiar más que lo padece, lo que demuestra su tendencia hereditaria. 

Función del sudor: ¿Por qué sudamos? 

La transpiración es una función necesaria de la piel.

El cuerpo humano cuenta con un total de entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas, que se activan en la pubertad. Mediante la sudoración, el organismo libera líquidos ricos en sales a través de las glándulas sudoríparas.

El principal objetivo es termorregulación, es decir, ayudar a mantener estable la temperatura corporal. Cuando el organismo necesita enfriarse se activa la producción de sudor.

Por este motivo sudamos cuando tenemos calor, durante el ejercicio físico o en situaciones de tensión, en la que la descarga nerviosa aumenta nuestra temperatura corporal“, apunta el Doctor.

El impacto psicológico de la sudoración incontrolable

La hiperhidrosis puede tener un alto impacto psicológico cuando afecta a la imagen personal y a las relaciones sociales.

En estos casos, los pacientes intentan adaptarse al problema y suelen adoptar tantos posturas rígidas, para disimular los síntomas, como pautas especiales de comportamiento, como por ejemplo:

Evitar situaciones que conduzcan al contacto físico, como saludar con un apretón de manos

Limitar los movimientos de los brazos y adoptar posturas rígidas para ocultar la sudoración excesiva de las axilas

Elegir ropa oscura que disimule los cercos de humedad de la transpiración

Evitar actividades que supongan sujetar objetos con seguridad

Uso constante de productos que absorban la humedad, como pañuelos o toallitas

Posturas corporales rígidas para disimular los síntomas de la hiperhidrosis
Posturas corporales rígidas para disimular los síntomas de la hiperhidrosis

Las glándulas sudoríparas más sensibles a los estímulos psicológicos son las que se localizan en las siguientes zonas:

  • Palmas de las manos
  • Plantas de los pies
  • Cráneo
  • Rostro
  • Axilas

El impacto funcional de la hiperhidrosis

Aunque el paciente no perciba un impacto psicológico, la hiperhidrosis sí puede afectar a múltiples aspectos prácticos del día a día:

Hiperhidrosis en axilas:
Muchos pacientes sienten la necesidad de cambiarse de ropa varias veces al día.

Hiperhidrosis plantar (plantas de los pies):
Puede provocar deslizamiento del calzado, rozaduras e incomodidad al caminar.

Hiperhidrosis palmar (palmas de las manos):
Puede dificultar los trabajos manuales de precisión y el uso de accesorios de escritura o de pintura o incluso conducir o usar dispositivos electrónicos.

Hiperhidrosis facial y craneal:
Dificultad en la visión y en el uso de complementos o dispositivos, como gafas o auriculares.

Hiperhidrosis en las palmas de las manos
La hiperhidrosis palmar puede afectar en el día a día

Síntomas de la hiperhidrosis

Los síntomas más frecuentes de la hiperhidrosis son: 

  • Sudoración excesiva en áreas específicas como axilas, palmas de las manos, plantas de los pies y rostro. 
  • Sudoración que ocurre sin un motivo aparente, incluso en reposo o en temperaturas frescas. 
  • Humedad visible tanto en la ropa como en la piel de las zonas afectadas (por ejemplo, las manos húmedas al tacto).
  • Incremento de la sudoración en situaciones de estrés o ansiedad.  
  • Piel macerada o propensa a infecciones debido a la humedad constante. 

Grados de hiperhidrosis

La hiperhidrosis puede presentar distintos grados de afectación para el paciente: 

  • Grado I:
    La sudoración no se nota nunca ni impide la actividad normal del paciente.
     
  • Grado II:
    La sudoración es tolerable, pero a veces impide la actividad normal del paciente.
     
  • Grado III:
    La sudoración es raramente tolerable y frecuentemente impide la actividad normal del paciente.
     
  • Grado IV:
    La sudoración no es tolerable e interfiere continuamente en la actividad normal del paciente.
     

En muchos casos, a pesar de presentar hiperhidrosis de grados III y IV, los pacientes no acuden a consulta con el Dermatólogo tras los primeros síntomas.

Aunque se trata de un problema relativamente frecuente, algunos pacientes con hiperhidrosis avanzada intentan manejar los síntomas por su cuenta. Sin embargo, la hiperhidrosis, si es primaria, no suele remitir por sí sola. Por tanto, las molestias tienen a persistir“, explica el Dermatólogo.

Tipos de hiperhidrosis 

Clasificamos los tipos de hiperhidrosis según su causa y la zona a la que afecta:

Según la causa:

Hiperhidrosis primaria

La hiperhidrosis primaria es la más común.

No está asociada a ninguna enfermedad. Su causa es desconocida.

Suele ser más localizada en zonas concretas del cuerpo.

Suele tener componente genético.

Es el resultado de una hiperactividad del sistema nervioso simpático.

Hiperhidrosis secundaria

Su causa es una situación clínica subyacente:

      • Enfermedades metabólicas
      • Alteraciones hormonales (por ejemplo, en la menopausia)
      • Determinados medicamentos
      • Problemas sistémicos
      • Lesiones cerebrales
      • Alteraciones del funcionamiento de la médula espinal
      • Otros

Suele ser más generalizada.

Puede aparecer de forma repentina.

Según la extensión:

Hiperhidrosis localizada

Cuando la sudoración excesiva abarca una superficie igual o menor a 100 cm2.

Las hipersudoraciones de hasta 100 cm2 pueden estar relacionadas con la presencia de (entre otros): 

    • Tumor glómico. 
    •  Nevus azul. 
    •  Paquidermoperiostosis. 
    •  Neuropatía diabética. 
    •  Parotiditis. 
    •  Abscesos de parótida. 

Hiperhidrosis generalizada

Cuando el exceso de sudoración abarca una superficie mayor a 100 cm2 en la piel del paciente.

Causas de la hiperhidrosis

Hiperhidrosis primaria

En la hiperhidrosis primaria, la causa no es del todo conocida. 

Se relaciona claramente con una hiperactividad simpática y un exceso de respuesta sudomotora. 

Como muy bien saben los pacientes que la sufren, las situaciones de tensión, como la excitación o el estado de nervios, suelen empeorar los síntomas.

Una queja muy común entre los pacientes con hiperhidrosis es que se ponen nerviosos cuando detectan que han roto a sudar, entonces el cuadro se dispara y sudan mucho más profusamente“, señala el Dr. Pedraz.

Algunos hábitos también pueden dispara el grado de sudoración de estos pacientes:

  • Consumo de bebidas alcohólicas
  • Cafeína
  • Nicotina
  • Determinados alimentos

Tratamiento de la hiperhidrosis en IML Clinic

¿Qué hacer cuando los desodorantes especiales no son capaces de controlar la sudoración excesiva?

Según la experiencia de más de 30 años en IML Clinic, el tratamiento más eficiente es el tratamiento de infiltraciones.

Las infiltraciones inhiben la secreción de las glándulas sudoríparas. Este tratamiento reduce la señal de los nervios responsables de producir el sudor.

Infiltraciones para hiperhidrosis axilar

¿En qué casos están indicadas las infiltraciones?

Las infiltraciones están indicadas en hiperhidrosis localizada y pueden aplicarse en axilas, manos y pies“, añade el Doctor.

En casos de hiperhidrosis generalizada o secundaria, las infiltraciones no están recomendadas. Por este motivo es tan importante la consulta con el médico especialista.

En consulta, los Dermatólogos realizamos una historia clínica para diagnosticar el tipo de hiperhidrosis (primaria o secundaria) y su grado de evolución. Es el paso previo fundamental para determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente“, añade el Doctor.

Tratamiento infiltrado para hiperhidrosis axilar y palmo-plantar

El tratamiento infiltrado para hiperhidrosis puede aplicarse en hiperhidrosis primaria en las siguientes zonas:

Axilas
Palmas de las manos
Plantas de los pies

  • El tratamiento es totalmente ambulatorio
  • La infiltración la realiza el Dermatólogo a través de agujas muy finas
  • La sesión suele tener una duración inferior a 30 minutos, aunque el tiempo dependerá de las zonas a tratar
  • El paciente puede retomar su actividad habitual inmediatamente

Por lo general, los resultados tienen una duración de aproximadamente unos 6 meses. Pasado este tiempo podemos aplicar una nueva sesión, para mantener los resultados.

Tratamiento para hiperhidrosis facial

La hiperhidrosis facial es una forma de hiperhidrosis que se manifiesta principalmente en la frente, el cuero cabelludo y el área alrededor del rostro.

Para determinar el tratamiento más adecuado para el paciente es necesaria una valoración dermatológica experta.


Si el exceso de sudoración reduce tu calidad de vida, nuestra Unidad de Dermatología puede ayudarte.

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Escrito por Dr. Javier Pedraz Muñoz
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